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Instituto de la UNESCO para el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida


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Nuevo informe de la UNESCO destaca el reto de medir la alfabetizació

2 Diciembre 2013

Por el momento no existe una visión común de cómo plantear la alfabetización como un proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida. Al mismo tiempo, no se han determinado todavía una definición y un método de medición de la alfabetización unificados. Este hecho queda evidenciado en el segundo Informe Global sobre Aprendizaje y Educación de Adultos (GRALE II), recientemente publicado por el Instituto de la UNESCO para el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida.

El Marco de Acción de Belém, adoptado por los Países Miembros en la sexta Conferencia Internacional  de Educación de Adultos (CONFITEA VI, 2009), destaca que el fomento de la lectura, la escritura y el cálculo implica un proceso continuado que tiene lugar a lo largo de la vida del aprendiz, tanto en un ambiente de educación formal como fuera de él. Cuando la alfabetización es concebida como un continuum, no hay una línea definida entre estar “alfabetizado” o “no-alfabetizado”. En este sentido, la alfabetización se transforma en un objetivo en constante movimiento porque  lo que la gente desea y necesita realizar con sus habilidades en el cálculo o la lectura depende de contextos específicos y cambia a lo largo del tiempo. Además, no existe ninguna garantía de que la gente, una vez conseguido un nivel determinado de alfabetización, se mantengan a ese nivel a lo largo de la vida. Es esencial disponer de oportunidades y estímulos en la vida diaria para practicar y aplicar esas competencias. En la actualidad, la rápida evolución en las exigencias de aprendizaje requiere de una continua adquisición de nuevas habilidades, como puede ser la capacidad para enviar un email, o el perfeccionamiento de competencias ya existentes, como pueden ser la capacidad para evaluar críticamente una página web que integre texto, imágenes y sonido.

El amplio concepto de alfabetización, ante el cuál se comprometieron los Países Miembros en el Marco de Acción de Belén, también plantea una serie de retos, particularmente en lo que se refiere a la medición del grado de alfabetización. De acuerdo con GRALE II, la mayor parte de los estados basan su cálculo del nivel de alfabetización medio en el censo de la población y/ o en encuestas domiciliarias. La problemática de esta práctica es que se fundamenta en una única pregunta: “¿Sabe leer y escribir?”. Este interrogante inevitablemente conduce a respuestas dicotómicas y autoevaluaciones, ya que los encuestados solo pueden considerarse o “alfabetizados” o “analfabetos”. Sin embargo estudios recientes conducidos por la Asociación para la Enseñanza Básica y Educación de Adultos de Asia y el Pacífico Meridional (ASPBAE) muestran que solo un tercio de los encuestados que se había declarado “alfabetizado” eran capaces de aprobar un sencillo examen de alfabetización. Esto demuestra que dichos datos no son fiables.

GRALE II también informa de que un total de 73 países acepta simplemente el número de años de escolarización como un indicador de alfabetización o de conocimientos de cálculo. Este método tampoco puede generar datos fidedignos. Encuestas nacionales y transnacionales basadas en controles directos, como es el caso del recientemente publicado estudio del  PIAAC (Programa para la Evaluación Internacional de las Competencias de Adultos), demuestran que un número considerable de gente joven y adultos se sitúan en los niveles más bajos de competencia, aún habiendo completado la educación obligatoria. La gran cantidad de niños de primaria que obtienen bajos resultados en informes trasnacionales como el Informe PISA, no solo plantean serias preocupaciones acerca de la calidad de la educación pero también sobre la utilidad de considerar automáticamente a una persona “alfabetizada” una vez que haya completado la educación primaria. El mismo problema se plantea en un reciente informe del Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre Alfabetización de la Unión Europea, que afirman que la mayor parte de los 73 millones de adultos europeos con problemas de alfabetización ha completado la escuela obligatoria.

GRALE II propone que cada país revise su noción de alfabetización y sus métodos de recogida de datos. Hay que tener en cuenta que la óptica del aprendizaje a lo largo de toda la vida es la recomendada como el punto de vista más prometedor para abordar el reto de la alfabetización. Algunos países ya han comenzado a añadir a su perspectiva de alfabetización, esfuerzos para desarrollar estrategias de aprendizaje a lo largo de toda la vida así como la necesidad de establecer un sistema estandarizado y basado en niveles que sea capaz de proveer datos fidedignos y comparables. Otros han tomado parte de pruebas piloto de propuestas innovadoras para la medición de la alfabetización, como el Programa de la Unesco de Evaluación y Seguimiento de la Alfabetización (LAMP). Este ha permitido producir datos comparables a través de pruebas directas y al mismo tiempo se ha podido adaptar a diversos contextos, lenguas y guiones.

En resumen, GRALE II muestra que son posibles tanto algún cambio conceptual como técnicas más pragmáticas con el fin de tratar y medir la alfabetización como un “objetivo cambiante”.


El GRALE II: El Segundo Reporte Global sobre el Aprendizaje y la Educación de Adultos resalta el rol principal del aprendizaje a lo largo de toda la vida

Descargas

Informe mundial sobre el aprendizaje y la educación de adultos (GRALE): Repensando la Alfabetización (en ingles)

(PDF 1434 kB)
Informe mundial sobre el aprendizaje y la educación de adultos (GRALE): Repensando la Alfabetización; sumario y recomendaciones

(PDF 343 kB)