Satisfacer las necesidades y competencias en el mercado de trabajo
A fin de concienciar sobre la importancia de las Directrices de la UNESCO para el reconocimiento, validación y acreditación (RVA) de los resultados del aprendizaje no formal e informal, los coordinadores del programa “Volver al trabajo” invitaron al UIL a participar en la conferencia internacional sobre El papel de la validación de competencias en la orientación profesional de los adultos, que se realizó en Tesalónica (Grecia), el 7 y el 8 de diciembre de 2012. La conferencia fue organizada en el marco del proyecto europeo sobre orientación a los migrantes, financiada como parte del programa Leonardo da Vinci “Transferencia de Innovación”. Siete organizaciones provenientes de Alemania, Bulgaria, Dinamarca, Grecia, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y Rumania organizaron la conferencia con el propósito de facilitar una mejor articulación entre necesidades y competencias en el mercado de trabajo.
La conferencia reunión a unos 60 participantes, incluyendo a representantes de instituciones de educación superior, organizaciones que trabajan con los migrantes, consejeros de empleo y practicantes de educación de adultos, con el propósito de compartir técnicas y mejores prácticas, así como para fortalecer capacidades entre los practicantes que implementan sistemas de RVA. Después de la alocución de bienvenida de Simona Sava, Raúl Valdés-Cotera, especialista de programa del UIL, presentó las Directrices de la UNESCO sobre el RVA y las tendencias globales en materia de empleo en el siglo XXI. Otras presentación incluyó un estudio de caso sobre problemas y desafíos en la implementación de marcos de referencia para la validación en Grecia, realizada por Magda Trantallidi, del Secretariado General para el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida de Grecia.
Entre las principales conclusiones de la conferencia tenemos:
- la crisis de la deuda europea afecta actualmente a los mercados de trabajo, y la validación y el reconocimiento no están respondiendo necesaria y adecuadamente a ayudar a encontrar trabajo;
- el precio que pagan actualmente los educandos por la certificación (alrededor de 250 euros) debe ser cuidadosamente analizado y debatido, teniendo en cuenta especialmente las condiciones económicas y políticas existente; y
- el reconocimiento, validación y acreditación del aprendizaje en todos los contextos y modalidades aporta importantes beneficios en la reducción de la pobreza, la creación de empleo y el aseguramiento de la inclusión social.





