En los últimos 12 meses de pandemia, millones de ciudadanos de todo el mundo han tenido que «desaprender» viejas formas de ser y aprender nuevos comportamientos. Para las comunidades rurales de la India, el confinamiento creó una mayor dependencia de las fuentes locales de alimentos, agua y asistencia sanitaria preventiva. En el caso de las comunidades urbanas, las restricciones causaron un enorme trastorno, ya que la vida y la subsistencia de las personas dependen en gran medida de la movilidad, la «externalización» y la convivencia.









